Elabora un esquema con las principales normas nacionales e internacionales de calidad en las empresas turísticas.
domingo, 5 de agosto de 2018
Aplicación de normas de calidad
Elabora un esquema con las principales normas nacionales e internacionales de calidad en las empresas turísticas.
miércoles, 31 de mayo de 2017
Contextualizacion de las 8 p´s. HOTEL “VALLES” SLP.
Estrategia del el hotel "VALLES" SLP.
Promoción
Lo
que puede hace para que el producto turístico que en este caso es el hotel
HOTEL “VALLES” SLP es promover lo que es
el eco turismo para así traer una derrama
económica, para así cautivar a los
vacacionistas por sus fascinantes bellezas naturales del producto turístico,
además de que les permita estar en contacto con la madre tierra ya sea para
nadar, caminar o simplemente admirar, para llenarlos de energía y vivir una experiencia que no
siempre se tiene y así hacer un paréntesis en la vida de quienes han tenido la oportunidad de disfrutarlas, ya
que definitivamente son experiencias en las cuales recordaran las cosas más sencillas de la vida también
los pueden hacer felices.
jueves, 19 de noviembre de 2015
martes, 17 de noviembre de 2015
Inteligencia Artificial
LA
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
¿Hacia
dónde nos lleva?
Introducción
En los años
cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras a las cuales se les
llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas.
La industria de las
computadoras no dejó de evolucionar y, de pronto aquellos enormes aparatos con
grandes cintas de carrete se volvieron pequeños y mucho más fáciles de operar.
Un día ya tenían un monitor y un teclado para comunicarnos con sus circuitos. Al
día siguiente aparecieron en nuestras casas las computadoras personales y hoy
están por todos lados, volviéndose indispensables. Los niños de hoy viven en un
mundo que, por lo menos en parte, la ciencia ficción imagino hace 50 años.
¿A
nuestra imagen y semejanza?
La palabra robot,
acuñada en 1921 por el escritor checo Karel Capek, ya ha dejado de ser sinónimo
de androides metálicos que van moviendo sus brazos como tentáculos, mientras
avanzan sobre sus rueditas por el planeta de las Amazonas Sicodélicas. Los
robots serán parte de nuestra vida cotidiana.
Ya comenzó a serlo.
En el siglo XX, el ser humano intenta reproducir el antiguo mito de la
creación. El hombre quiere construir robots que nos sean útiles y podamos
interactuar con ellos de una forma cercana, casi natural; por eso se desea
poner un cerebro artificial dentro de un cuerpo que imite lo mejor posible al
nuestro.
En los Estados
Unidos han logrado crear un modelo que es capaz de caminar, captar el
movimiento de una pelota en el aire y cacharla con su mano mecánica, el cual
está conectado a varias computadoras que trabajan a su máxima capacidad
intentando coordinar lo que detectan los “ojos”; lo que parece más factible es
que sus cerebros electrónicos tengan algún grado de inteligencia.
La inteligencia
artificial puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los
robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la
inteligencia humana. Por ejemplo, la resolución de cierto tipo de problemas, la
capacidad de discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes
verbales; agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y
programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los
procesos inductivos y deductivos del cerebro humano y éste se basa en la
investigación de las redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca
copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro.
la investigación de
las redes neuronales va a una velocidad espectacular. Esas redes también
se han usado en los autos robot, que pueden circular por las autopistas a
una velocidad normal con un excelente margen de seguridad, y de hecho han
cruzado la Unión Americana de costa a costa sin que el conductor tuviera que
tocar el volante o los pedales. Se espera que en poco tiempo, imitando el
funcionamiento de nuestro cerebro, las computadoras ya no tendrán un gran
procesador, sino miles de pequeños procesadores totalmente interconectados
entre sí, lo que permitirá la maravillosa capacidad de aprender a través de
experiencias recogidas por los “sentidos” de la máquina.
¿Qué
podemos esperar en el futuro?
Se han hecho
cuantiosas predicciones; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras
parecen francamente especulativas.
En el terreno de
las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme y no podremos
agotar su memoria ni cargando ciclos enteros de cine ruso.
Quizá ya no sean
necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos
mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados serán obsoletos, pues en
vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora
con solo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra
frente.
Una voz nos dirá si
hemos cometido un error de sintaxis y nos proporcionará una lista de posibles
soluciones. En lugar de usar el “ratón”, podremos manipular el texto con el
movimiento de nuestros ojos, que será detectado por un inofensivo rayo láser.
La red Internet,
llegará a nuestra casa a través del cableado óptico, transportará inmensas
cantidades de información que serán cargadas en nuestra computadora en décimas
de segundo; también podremos acceder a cualquier programa de televisión o radio
que se transmita en cualquier parte del mundo. Los estudiantes tendrán cada vez
más clases virtuales en las que accederán directamente a los
bancos de información de la universidad y se comunicaran con sus maestros solo
para resolver dudas o exámenes.
Pronto los robots
comenzarán a desplazar al personal que nos atiende detrás de las ventanillas,
podrán cambiarnos un cheque y resolver de manera satisfactoria las dudas sobre
nuestro estado de cuenta, el cajero automático del cine recibirá nuestro dinero
(o una tarjeta) para darnos a cambio entradas para la película en el horario
que le indiquemos; lo mismo ocurrirá con los aeropuertos, las estaciones
de ferrocarril y en todas partes donde ahora hay ventanillas ocultando a
empleados que aguardan impacientes la hora de salida.
Las computadoras
conectadas en red a los indicadores bursátiles de todo el mundo, moverán los
capitales de un lugar a otro.
Los edificios
“inteligentes” serán comunes. Al llegar a casa la puerta se abrirá con el
sonido de nuestra voz. La temperatura también será regulada por la computadora
central para ofrecernos un clima privado a nuestro gusto. Verbalmente
activaremos la televisión, el aparato de sonido o cualquier otro
electrodoméstico conectado a nuestra ama de llaves cibernética; la comida que
dejemos en el microondas comenzará a prepararse; en la radio la estación de
nuestra preferencia nos despertará mientras el calentador se ajusta para que
nos demos una ducha deliciosa. Al salir podremos estar tranquilos porque la
casa estará capacitada para detectar a posibles intrusos y, en caso dado, la
alarma se activará a la más mínima insinuación de peligro, dando aviso a los
cuerpos de seguridad.
Si llega a haber
una guerra global, ésta podría ser nombrada “The Robot War”, en
la que los pilotos controlarán por realidad virtual aviones, helicópteros y
tanques a cientos de kilómetros del campo de batalla sin arriesgar un solo
cabello.
En pocos años,
robots cirujanos realizarán complejas intervenciones utilizando el instrumental
quirúrgico con la precisión de una impresora; algún día el robot que exploró
Marte, será una caja de zapatos comparados con los que llegarán en algunos
años.
Los robots
biológicos poblaran en nuestro nombre otros sistemas solares hasta hacerlos
habitables para nuestra especie.
¿Pueden
pensar las maquinas?
Se ha logrado
capacitar a las máquinas de información útil que pueden usar en un ámbito
especializado por ejemplo para recorrer una trayectoria de obstáculos y
memorizarla o para ejecutar algunos problemas complejos. Nuestro cerebro posee
aproximadamente 10 mil millones de neuronas y si todavía no sabemos exactamente
cómo se interrelacionan para “pensar”, mucho menos podemos reproducir en una
máquina ese proceso.
Hay muchos aspectos
que diferencian al cerebro humano de los sistemas desarrollados por la
inteligencia artificial, entre ellos: ¿Pueden pensar las máquinas?
Las máquinas
carecen de mecanismos intuitivos y se basan sólo en el método automático de
prueba y error; por ello, no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones
inesperadas ni la posibilidad de generalizar acontecimientos distintos.
• Las máquinas
carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano. En las máquinas
no existe una interrelación creativa, y los cambios de contexto no implican una
modificación sustancial entre sus circuitos y programas; el medio circundante
no modifica estructuralmente sus funciones.
• La mente
humana está provista de valores producto de la interrelación social; al carecer
de aquéllos, las máquinas no pueden evolucionar o auto perfeccionarse.
¿Y
la gente?
Hasta el momento,
no se sabe cuál será el futuro de la humanidad, pero si se sabe que
indudablemente cambiarán las relaciones de producción y quizá de comunicación;
es probable que se agrande aún más el problema de desempleo.
Es casi seguro que
la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al
servicio de una minoría. Pero se deduce que, si se utiliza para lograr un mejor
nivel de vida en estricta relación con el medio ambiente, tal artificio será realmente
inteligente.
Conclusión
La inteligencia artificial, ha avanzado drásticamente
y hoy se está comprobando lo que ayer se pronosticaba; que el uso de la
tecnología avanzaría a tal grado de no poder estar sin ocuparla tanto grandes
empresas como estudiantes particulares, es una realidad que la vanguardia de
esta innovadora ciencia se pudiera llevar a cabo y dejar de ser solo la ilusión
de algún científico innovador.
martes, 10 de noviembre de 2015
miércoles, 21 de octubre de 2015
¿Qué es ser un estudiante en línea?
Hoy en día el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han venido a transformar la forma en como interactuamos, pero sobretodo, la manera en como aprendemos; ejemplo de ello, es la creación de escuelas virtuales, en las que podemos seguir con nuestros estudios desde la comodidad de casa, o bien desde nuestro lugar de trabajo u otro.
Como puedes darte cuenta, en un entorno virtual no hay lugar para un aprendizaje pasivo y dirigido, el cual se caracteriza por la sumisión del alumno ante el conocimiento absoluto e inapelable del profesor; sino que, a partir de aquí tendrás que convertirte en un agente activo de tu propio aprendizaje.
Es importante, no perder de vista que “La educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal.
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